Raúl Gorrín: Consejos para lidiar con el estrés laboral 

La vida moderna, los múltiples compromisos, la falta de tiempo para cumplir con tantas obligaciones, propician la aparición del estrés y angustia.

Ante este panorama es necesario que las personas y, en particular, el empresario o emprendedor, aprenda a lidiar con el estrés, lo cual es posible mediante la gestión adecuada de los asuntos. 

Está correcta gestión incluye la priorización y jerarquización de los problemas, la organización y agenda de los pendientes con la opción de simplemente rechazar o desechar algunos de ellos, sí, porque es necesario que usted aprenda a decir que “no”. 

La gestión también tiene que ver con la diferenciación de roles, es decir, saber dónde comienza y dónde termina lo laboral o empresarial y el tiempo que a esto debe brindar sin menoscabo de la atención de su familia y de usted mismo.

Ahora bien, cuando ya hablamos de liderazgo y no de gestión, como hasta ahora, es necesaria la planificación y la ejecución y cuando el estrés afecta este orden, se impone una solución que evite el agobio y el colapso. Una fórmula que puede ser efectiva es diferenciar el círculo de la preocupación del círculo de la influencia.

Por lo primero, es decir, por círculo de preocupación, entendemos todos los asuntos que nos preocupan y que van desde el pago del colegio de los hijos hasta la paz mundial. Ahora bien, seguramente en sus manos está solucionar el pago de la escuela, pero poco podrá hacer por la paz del mundo o el hambre que padecen los niños del África o las guerras del Medio Oriente. Es entonces cuando comenzamos a hablar de nuestros círculos de influencia.

Todo aquello en lo que realmente podemos tener injerencia directa, donde nuestra acción puede llegar para modificarlo, es nuestro círculo de influencia. Tenemos control sobre nuestra casa, nuestro trabajo, nuestros hijos, nuestros amigos, nuestra pareja. En todo lo que está relacionado con ellos podemos realmente accionar e influir. 

En el manejo del estrés es importante medir y limitar nuestro círculo de preocupación y nuestro círculo de influencia. Podemos darle el tamaño que se adapte a nuestras reales posibilidades. Ampliar el círculo de preocupación y reducir el círculo de influencia seguramente lo puede llevar a una clínica de reposo mental. 

Debemos trabajar en nuestro círculo de influencia de manera de hacer efectivas nuestras posibilidades de resolución de los problemas que allí se generen. Si descuidamos esto, entonces los asuntos del círculo de influencia pasan al círculo de preocupación y los niveles de estrés se incrementan.

Lo pertinente es hacer crecer el círculo de influencia y reducir el círculo de preocupación. 

Así que enfóquese en lo que está en sus manos y deje de lado aquello en lo que le es imposible actuar. Concrete sus energías en atender lo que directamente le atañe. Lo demás serán simples reflexiones filosóficas en las que muy poco podrá hacer.

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